GUERRA EN EL CÁUCASO

El 27 de septiembre de 2020, las tropas de Azerbaiyán  
comenzaron una ofensiva contra el enclave de Nagorno-Karabaj,  
ocupado por los armenios desde hace más de 20 años. Una de  
las heridas no cerradas de la descomposición de la antigua  
Unión Soviética vuelve a  supurar. Y de nuevo en este conflicto  
regional vemos la participación de actores exteriores que no  
hacen sino echar más leña al fuego de una ya de por sí terrible  
situación.

Azerbaiyán, país musulmán, se enfrenta a Armenia,  
mayoritariamente cristiana ortodoxa. Turquía apoya a Bakú,  
junto con una serie de grupos de yihadistas sirios llegados a la  
zona. La enemistad de Turquía y Armenia hay que retrotraerla al  
genocidio armenio ocurridos durante la Primera Guerra Mundial,  
nunca reconocido por Ankara.

Rusia mantiene un delicado equilibrio entre las dos partes, pues  
ha jugado de árbitro de la situación, al tiempo que controlaba la  
venta de armas a ambos. Varios altos el fuego apoyados por  
organismos internacionales y la propia Rusia, han demostrado  
ser efímeros, y los combates continúan. Irán, mira con  
suspicacia el conflicto y no se fía de Azerbaiyán, y países otrora  
omnipresentes en la escena internacional como Estados Unidos,  
están desaparecidos de este conflicto.

Muchos ven esta lucha como una más de las guerras regionales  
que Turquía viene fraguando en su periferia, y el resultado de la  
misma, aunque parece que Azerbaiyán se ha hecho ya con  
buena parte de la región en disputa, no cerrará herida alguna;  
Bien al contrario, las aumentará.

El nivel de violencia del conflicto, los nuevos armamentos  
empleados y la indefinición de muchos grandes actores  
internacionales, todo ello en medio de la pandemia Covid 19,  
hace pensar que este campo de batalla puede extenderse aún  
más. FAM
Editorial FAM - Fuerzas Militares del Mundo

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DEFENSA PLANETARIA
MISIÓN DART/HERA
CONTRA ASTEROIDES

Con el nombre de la diosa griega del matrimonio, Hera es la componente europea de la misión internacional AIDA (Asteroid Impact & Deflection Assessment, la primera misión de defensa planetaria). AIDA, respaldada por la NASA y la ESA, es una colaboración de investigadores de la defensa planetaria y la ciencia de asteroides, que combinará los datos obtenidos de la misión DART de la NASA (que incluye LICIACUBE de la ASI) y la misión Hera de la ESA, para tener un conocimiento lo más preciso posible gracias a la primera demostración de una tecnología de desviación de asteroides.